Convertir la azotea en solarium o cómo hacer de la ciudad un oasis en pleno verano

Cuando los termómetros superan los 30 grados, la vida en las ciudades de interior se complica. Es verdad que el ventilador o el aire acondicionado hacen más llevaderos los rigores del calor mientras tachamos los días que quedan para las vacaciones, pero ¿nos hemos parado a pensar que la azotea del edificio puede ser una playa urbana a la altura de las circunstancias?

Según estimaciones de Danosa, especialista en sistemas integrales para la construcción sostenible, con una inversión media de entre 50 y 100 euros el metro cuadrado es posible no sólo convertir en un oasis para el verano un espacio que, por lo general, está desaprovechado, sino reducir en hasta un 30% el gasto en la factura de la climatización.

De esta forma, una superficie desangelada, con cuerdas para tender en el mejor de los casos, puede transformarse en un auténtico chill out con encanto, capaz de trasladarnos a un coqueto rincón de la costa en pleno centro de la ciudad, simplemente con subir al último piso de la casa. El primer paso hacia esta particular playa urbana, que permitirá revalorizar el inmueble hasta un 12%, es contar con el visto bueno de todos los propietarios.

Con todos los vecinos de acuerdo, y una vez obtenida la licencia municipal de obra, Danosa recomienda como solución más práctica decantarse por un pavimento aislante térmico, que convertirá la azotea en un auténtico solarium al que no habrá hamaca que se le resista. Esta solución, que se presenta en un cómodo formato baldosa, tiene la ventaja de que es muy fácil y rápida de instalar, lo que reducirá al mínimo el tiempo necesario para estar relajado al sol.

Solucionadas las cuestiones más básicas al haber hecho mucho más funcional la azotea, el siguiente paso es atender los detalles más puramente estéticos para transformarla en un espacio acogedor en el que realmente apetezca subir a desconectar.

De esta forma, hay que completar esta metamorfosis con una cubierta ajardinada ecológica, que proporcionará un agradable toque de vegetación, actuando además como aislante térmico para tener la casa más fresca en verano, pero también más cálida en invierno.