HENKEL REVOLUCIONA LAS TÉCNICAS TRADICIONALES DE SELLADO

¿Cuál es el mejor método para garantizar un rendimiento de sellado fiable y a largo plazo? El sellador elegido debe evitar la fuga de gases y líquidos en conexiones de tuberías, que están sujetas a vibraciones y cambios de presión y temperatura. Tradicionalmente, se han venido utilizando compuestos de sellado sin curado o basados en disolventes, cinta PTFE y selladores de cáñamo y pasta. Pero, cada vez con mayor frecuencia, los fontaneros recurren a las nuevas tecnologías de adhesivos, en forma de Selladores de roscas anaeróbicos e Hilo sellador. Por tanto, ¿qué beneficios aportan con respecto a las opciones más tradicionales?

El sellado tradicional: los pros y los contras

Uno de los métodos más antiguos de sellado de las vías de fuga en espiral de las uniones roscadas son los selladores de tuberías sin curado. Se trata de pastas en base a aceites y sustancias de relleno que, si bien lubrican y se compactan en las roscas creando un sellado, no fijan las roscas. Además, la presión puede desplazarlos de la rosca, presentan escasa resistencia a los disolventes y no funcionan en roscas paralelas.

Los compuestos de sellado en base a disolventes también lubrican y se compactan en las roscas para crear un sellado, aunque las uniones deben reapretarse para reducir al mínimo los espacios vacíos. Su principal inconveniente es que se contraen durante el curado, cuando se evaporan los disolventes, lo que compromete la eficacia del sellado.

La cinta PTFE proporciona un buen sellado inicial y es resistente al ataque químico. A pesar de que su capacidad para actuar como lubricante es una ventaja por un lado, esta característica también implica que las uniones se aflojen bajo cargas dinámicas, causando así pérdida de fuerza de sujeción y fugas. También propicia que se aprieten excesivamente las uniones, lo que añade tensión y puede causar fracturas en determinadas piezas.

Su tendencia a desmenuzarse también la convierte en inadecuada para su uso en sistemas hidráulicos, ya que puede obstruir componentes clave y provocar graves problemas de mantenimiento.

Se requiere gran experiencia con la cinta PTFE para poder garantizar buenos resultados, especialmente cuando se necesita apretar un conector hasta una posición en particular, por ejemplo para ajustar codos, válvulas o medidores de presión.

El cáñamo y pasta se han venido utilizando durante muchos años, pero su colocación resulta engorrosa y lenta, y requiere de un grado elevado de experiencia y técnica para lograr un sellado completo. Otra desventaja de este método de sellado es que no se puede utilizar en uniones para transporte de agua potable.

Aunque no pertenece al campo de los selladores, para completar el abanico de opciones también cabe hacer mención de los conectores auto-sellables. Aunque en teoría no necesitan sellador, son propensos a sufrir daños antes del montaje, causando problemas de fugas en las uniones.

Nuevos productos estándar del sector

Henkel ha desarrollado selladores de roscas anaeróbicos y el Hilo sellador que presentan ciertas ventajas comunes, aunque se trata claramente de tecnologías distintas.

Los selladores de roscas anaeróbicos, son productos de un solo componente que se basan en la ausencia de aire y el contacto con un metal para el curado. La ausencia de aire se consigue gracias al hecho de que el sellador desplaza el aire de los espacios entre las roscas. Este tipo de sellador es limpio y fácil de aplicar, se puede utilizar en los diámetros de rosca más comunes, protege las roscas contra la corrosión y, a diferencia de otros sistemas de sellado, también fija la unión y es resistente al aflojamiento por vibración. Los productos no se desplazan por la presión, ni contraen y los excesos no obstruyen otros componentes; además, cualquier material sobrante puede eliminarse fácilmente con un paño.

Se comercializan distintos grados específicos de selladores anaeróbicos para su uso con agua potable, gas, GLP y combustibles para calefacción. En la práctica, con un solo producto se podrían resolver la mayoría de aplicaciones de sellado, tanto domésticas como industriales, en las que intervienen roscas metálicas.

Diferentes sustratos

Los selladores de roscas anaeróbicos son ideales para roscas de cualquier metal, normalmente hierro, latón, cobre o acero inoxidable. Sellan independientemente del par de apriete y hasta el límite de presión de la tubería, proporcionando un par de desmontaje controlado para el mantenimiento posterior. Como se ha descrito previamente, curan en ausencia de aire y mediante el contacto con metales cuando se confinan dentro de las roscas.

Después del curado, estos selladores resisten la mayoría de líquidos y gases industriales. Además gracias a su bajo nivel de toxicidad existen productos homologados para su uso en la industria alimentaria. Las temperaturas de servicio en general están comprendidas entre -55 º C y +150 º C, pero una exposición breve a temperaturas más altas no perjudica el sellado. Existen otras opciones disponibles si las circunstancias requieren un sellador que deba hacer frente a temperaturas que continuamente superen este máximo.

El éxito del Hilo Sellador

Un producto que ha revolucionado el sector es el Hilo sellador de tuberías Loctite 55, una tecnología sencilla que sella uniones roscadas de manera rápida, limpia y económica. No se necesita ninguna formación especial para usar el producto y lograr una unión a prueba de fugas de manera instantánea. Lo único que tiene que hacer el fontanero es envolver el hilo sellador alrededor de la rosca macho, aplicar el número recomendado de vueltas correspondiente al tamaño de la rosca y montar.

Otro gran beneficio de este método es que permite aflojar las uniones para alinear curvas, codos o medidores sin riesgo de fugas. El Hilo sellador de tuberías Loctite 55 está Homologado para su aplicación en agua fría o caliente, gas, GLP y aire comprimido, pero no para combustibles líquidos. Para el sellado de combustibles líquidos se emplean selladores anaeróbicos como Loctite 577.

Lograr un sellado duradero ya no tiene que ser cuestión de buena suerte ni un proceso complicado, lento y engorroso. La nueva generación de selladores de tuberías ha convertido una tarea compleja y laboriosa en una tarea en la que se puede asegurar fácilmente una calidad constante.