Nueva generación de Barritas Fijadoras de Roscas Loctite

LOCTITE 248 y LOCTITE 268 ofrecen adhesión mejorada en substratos ligeramente aceitados o con pequeña contaminación superficial y mejora del curado en superficies inactivas, p. ej. acero inoxidable.  Solo Henkel comercializa estas barritas fijadoras de roscas tan prácticas que se pueden utilizar para todo tipo de operaciones de mantenimiento y reparación.

 Los usuarios de las nuevas barritas fijadoras anaeróbicas pueden confiar en su alto rendimiento incluso en piezas ligeramente aceitadas. En muchos casos, ya no es necesario utilizar un activador porque LOCTITE 248 y LOCTITE 268 han demostrado excelentes prestaciones en metales inactivos, como el acero inoxidable. Estos productos semisólidos similares a la cera, envasados en aplicadores en barrita, son muy cómodos de utilizar y transportar porque no se derramarán ni gotearán si: se llevan en el bolsillo, se almacenan en la caja de herramientas o se hacen aplicaciones verticales o por encima de la cabeza. Las barritas están diseñadas para que su uso sea tan sencillo como el de las conocidas barritas de pegamento Pritt de Henkel.

LOCTITE 248 y LOCTITE 268 mantienen las altas prestaciones de los conocidos fijadores de roscas en formato líquido de Loctite: aseguran las uniones roscadas, rellenan las holguras entre los filetes de rosca y evitan el aflojamiento, las filtraciones y la corrosión.

Barrita azul: fijador de roscas de resistencia media. Barrita roja: fijador de roscas de alta resistencia.

LOCTITE 248 es la barrita azul de resistencia media ideal para cuando es necesario el desmontaje habitual con herramientas manuales, como p. ej. fijación de herramientas y prensas para maquinaria, bombas y compresores, pernos de montaje, cajas de cambio, etc. cuando es necesario realizar operaciones de mantenimiento o reparaciones.

La barrita roja, LOCTITE 268, es adecuada para la fijación permanente de montajes que no sea probable que se desmonten en el futuro. El desmontaje es posible, mediante calor a unos 250 °C. Algunas de sus aplicaciones típicas son: sistema de suspensión, motor de transmisión y anclaje de bombas, cojinetes y espárragos.