Publicado en el BOE el RD por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios. Las casas que se construyan, vendan o alquilen necesitarán la nueva etiqueta energética, a partir del próximo mes de junio

Desde el próximo mes de junio, todos los inmuebles que se construyan, vendan o alquilen deberán acreditar cuál es su certificación energética, igual que si se tratara de una lavadora o un frigorífico. Son las famosas letras que equivalen a un mayor (letra A) o menor (letra G) grado de emisiones de CO2. Según los expertos, poner la etiqueta costará entre 100 y 250 euros para un piso de 90 m2; el certificado lo pagará el propietario, y tendrá una validez de 10 años.

Hasta ahora, las exigencias relativas a la certificación energética de edificios establecidas en la Directiva 2002/91/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2002, se transpusieron en el Real Decreto 47/2007, de 19 de enero, mediante el que se aprobó un Procedimiento básico para la certificación de eficiencia energética de edificios de nueva construcción, quedando pendiente de regulación los ya existentes y que ahora acaban de ser regulados, según lo publicó el BOE el pasado sábado.

La nueva norma forma parte de un paquete de medidas aprobadas a comienzos de mes por el Gobierno relativas al apoyo a la vivienda y a la rehabilitación, y tiene como objeto, tal y como hemos comentado, trasponer a la legislación española la directiva comunitaria acerca del procedimiento básico para la certificación de eficiencia energética de los edificios.

Además de la calificación energética del edificio, deberá incluir información objetiva sobre las características energéticas de los edificios, y, en el caso de edificios existentes, un documento de recomendaciones para la mejora de los niveles óptimos o rentables de la eficiencia energética del edificio o de una parte de éste, de forma que se pueda valorar y comparar la eficiencia energética de los edificios.

Según la Asociación Nacional de Ahorro y Eficiencia Energética (Anae), los nuevos certificados energéticos serán expedidos por arquitectos, ingenieros o técnicos, todos ellos debidamente cualificados.

Precisamente, acorde con las necesidades formativas de los trabajadores de la construcción, la Fundación Laboral acaba de lanzar un “Curso práctico de cálculos para la certificación energética de edificios existentes”, en modalidad on line.