Sistema Dinakisol, de Dinak

A medida que nos adentramos en el invierno empiezan a salir noticias sobre fallecimientos o incendios, generados por un incorrecto funcionamiento de braseros, estufas, salamandras, u otros tipos de instalaciones para producir calor. Hace años el gran peligro eran las calderas atmosféricas con evacuación de humos a fachada por la deficiente o incorrecta instalación de la chimenea.

La utilización de la biomasa como combustible para nuestras instalaciones térmicas es realmente una excelente solución, con menor coste directo para el usuario, con neutra emisión de CO2 y que además reduce la dependencia del petróleo, pero hay extremos que no debemos obviar. Es necesario que se regule la instalación de este tipo de aparatos al igual que se ha hecho en el pasado con los otros y que nos aseguremos que un profesional verifica y garantiza la adecuada instalación, lo que se traducirá en un mejor funcionamiento, un incremento de eficiencia y, lo que es más importante, un menor riesgo para los usuarios y sus familias.

 

Los puntos críticos de la instalación de un aparato de biomasa en lo que se refiere a la evacuación de humos son:

– Utilización de chimeneas de pared simple: Sólo se permite en el habitáculo donde está instalado el aparato, con la finalidad de radiar calor al ambiente. Pero el resto del recorrido ha de hacerse en doble pared aislada.

– Reducción al máximo de los tramos horizontales: Los combustibles sólidos tienen un elevado poder de corrosión por el cloro y azufre que contienen, por lo que para disminuir los efectos de la misma debemos reducir al máximo los tamos horizontales y además darles una pendiente de 3º, para que en caso de que se produzcan condensaciones estas no se depositen en dicho tramo horizontal.

 

– La pared interior de la chimenea debe realizarse en acero inoxidable AISI 316L, para resistir adecuadamente la corrosión que se produce.

– Muy importante es también respetar la normativa sobre las distancias a materiales combustibles en general, y muy especialmente en el punto en que se atraviesen forjados o cubiertas de esos materiales.

Con relación a este último caso, es imprescindible que cuando se atraviesen elementos combustibles se mantenga ventilado el espacio en torno a los conductos hasta el punto indicado por la distancia a materiales combustibles. En el caso de que se utilice algún elemento de aislamiento para rellenar este espacio, ha de verificarse que dicho elemento tiene la adecuada certificación para este uso. No sirve cualquiera, ha debido ser ensayado conjuntamente con la chimenea.

 

En el caso de Dinak, el elemento utilizado para ello es el denominado Dinakisol, que esta certificado de acuerdo con la UNE 1856-1 en las condiciones más severas, es decir, para su utilización sin ningún tipo de espacio adicional de ventilación.

 

El sistema Dinakisol mejora la eficiencia energética de la vivienda, ya que al cerrar completamente el punto donde la chimenea atraviesa el forjado o la cubierta, evita pérdidas de calor de la casa hacia el ambiente exterior. Y todo ello garantizando al mismo tiempo la seguridad de la instalación.